domingo, 10 de junio de 2007

Se acaban las fiestas de Parque Goya (nuestro barrio)

Para aquellos que no lo saben todavía, Parque Goya es el barrio en el que vivimos. Aquí está nuestra casa (en la foto), en la que siempre hay una botella de vino dispuesta para acompañar una charla. Hoy acaban las fiestas del barrrio, que comenzaron el día 2 de junio.
La verdad es que no tenemos ni ida del por qué de estas celebraciones, pero durante los últimos días hemos vivido juegos infantiles por la calle, charanga y unos conciertos que nos pillaban un poco lejos de casa. Ayer por la noche, la lluvia dejo todo esto sin actividad, así que nos dimos un paseo.
Como el barrio está en el límite de la ciudad con el campo (a quince minutos andando está el Galacho de Juslibol, que es un espacio natural singular), lo que vimos fueron caracoles y sapos, que habían salido tras la lluvia. No probamos a besar sapos y ranas, pero lo pasamos bien. Hace muchos años que no me encontraba en sapillo por la calle.


Nuestra casa está construida con criterios bioclimáticos. Tenemos placas solares en la parte de arriba del edificio, y de esta forma no se gasta tanta energía para calentar el agua. Además, como tiene aislamientos especiales y una orientación estudiada, esto permite que apenas sea necesaria la calefacción en invierno, ni el aire acondicionado en verano. Bueno, esto es así en casi todos los pisos menos en el nuestro, que está en una de las esquinas. A cambio, eso sí, tenemos una gran terraza, llena de plantas y con un toldo y una gran mesa, que en el buen tiempo es el mejor sitio para tomarse esa botella de vino antes mencionada.

Quien no haya tenido la oportunidad de disfrutar de esto, que reclame y montamos una merendola de inmediato.

¿Qué más podemos contar del barrio? Por ejemplo, que los nombres son bien curiosos: Majas de Goya, La Fragua, El Columpio, El Globo, Los Tapices... ¿De qué va todo eso? Son nombres que tienen relación con cuadros de Goya.
Si a alguien le parece original, os invito a visitar el barrio de Pablo, en donde las calles tienen nombres de compositores de música clásica, o el barrio de Valdespartera donde los nombres son títulos de películas.
Hay que imaginarse la situación. Sube uno al taxi y dice: "Pr favor, lléveme al Columpio". Raro, pero más raro es, y atendión a la pronunciación del personal, "lléveme a la calle tchaikovsky o la Joseph Haydn? O para rematar, "por favor, rápido a Atraco a las tres", "lléveme a los lagos de Penélope Cruz", "corra hacia Parque Jurásico" o, directamnete, "Destino, la luna" .

1 comentario:

Anónimo dijo...

ah, pues si se puede reclamar... reclamo, reclamo. Que yo no conozco susodicho picadero.
Fdo. El primo obviado que vive en el exilio.