San Simplicio (468-483) nació en Tivoli y fue Papa durante 15 años. Bajo su pontificado ocurrió la caída del Imperio de Occidente y el cisma que ocasionó la fundación de las iglesias de Armenia, Siria y Egipto. Regularizó la distribución de las limosnas a los peregrinos y a las nuevas iglesias.Ignorantes de esta historia, pero fascinados por el nombre de este Santo, y tras visitar una iglesia dedicada a él, un grupo de amigos de vacaciones por Cerdeña decidió crear la Orden de San Simplicio. El acto fundacional tuvo lugar el 8 de marzo de 2004 en las proximidades del Capo Caccia, al norte de la isla (no tengo tanta memoria, pero en las fotos se queda todo). Era el último día de una escapada en la que, por cierto, tuve el gusto de conocer al tipo ese vestido de rojo, parece mentira.
La imagen refleja el instante de fundación. La naturaleza del gesto propio de los sansimplicianos tiene que ver con el frío que pasaron esos días de vacaciones, mientras en Zaragoza disfrutaban de una Cincomarzada ventosa, pero moderadamente apacible. Desde aquel momento, no me olovido el forro polar en ningún viaje, aunque sea agosto.

1 comentario:
El gusto fue/es mutuo.
Gracias por devolverme al mundo de los vivos...
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